¡FELIZ CUMPLEAÑOS, QUERIDO LÍDER!
Como en cada 28 de enero, hoy celebramos la vida de Wilson.
La celebramos por la generosidad con que, a su paso, nos fue dejando sus ideas, su alegría, su humor, su desesperación por ver a esta “comunidad espiritual” levantarse de sus miserias.
Celebramos la vida de nuestro líder por todo lo que nos enseñó durante la pequeña fracción que compartió con nosotros y por toda la dedicación amorosa que le brindó a nuestro pueblo oriental.
El amó profundamente este paisito – al que llamaba así por cariño – desde su campo, su cielo, sus playas, su gente… y también lo amó desde el exilio. Tal vez aún más desde ese doloroso exilio que en Wilson multiplicó su efecto por el desarraigo que conlleva la lejanía física del terruño. Desde allí se empeñó en la lucha por recuperar la paz y la democracia y mostró una inquebrantable voluntad por devolver su libertad a los uruguayos.
Esa lucha era parte de sus sueños para el país, su comunidad, pero también era parte de una visión, una filosofía de vida y una forma de hacer política.
No sólo pregonó sino que además actuó siempre en base a esa idea que lo caracterizó y lo impulsó a la acción: un partido político democrático, participativo y pluralista desde sus raíces, también debe serlo en su funcionamiento cotidiano. Y así fue durante el período en que él lo condujo, con mano firme (a sus militantes: “el dirigente, dirige”) pero tierna a la vez (a los jóvenes: “golpeen la puerta y si no la abrimos empújenla”).
Comprensivo de la opinión de sus bases y de sus compañeros. Enérgico en el debate y fuerte en la conducción pero siempre, siempre respetuoso de la opinión del que estaba enfrente.
Así fue que interpretó y condujo estupendamente el equipo de la CIDE durante su brillante gestión como Ministro de Ganadería y supo incorporar todo aquel material valiosísimo basado en estudios técnicos pero también en el campo de acción, a su propuesta de gobierno “Nuestro Compromiso con Usted” junto a su compañero Carlos Julio.
Así, a finales del 70 – con aquel estratega genial que lo acompañó siempre, Fernando Oliú – formaron el primer órgano de base del Mov. Por La Patria, que sirviera como antecedente a la descentralización municipal (bien diferente de la que hoy sufrimos los montevideanos), las Coordinadoras Zonales y posteriormente, a la actividad social de la SAS.
Las Coordinadoras de Wilson llegaron a tener representación en la Mesa de Por La Patria y en el Congreso del Movimiento. Participaron con su propia lista – 33 Propuesta Militante – en las últimas internas de Por La Patria, logrando un 3° honrosísimo puesto compartido con el inefable dirigente y defensor de los jubilados, Héctor Lorenzo Ríos.
Wilson comprendió que un partido vivo, lo es únicamente desde sus bases. Por ello propugnó con tanto empeño darle estatus de órganos partidarios e integrarlos a su estructura, con representación también en el Directorio. La Sas llegó a tener 3 integrantes titulares con voz y voto (no sólo voz como tiene actualmente el único representante de esta Secretaría).
Supo, al igual que nosotros, que si los blancos no participamos en todos los ámbitos de nuestra sociedad, nos alejamos de ella. Perdemos autoridad para criticar lo que otros hacen y – lo más grave - perdemos la posibilidad de participar en su construcción diaria.
También sabía Wilson que lo social hace a lo político, porque ¿para qué está lo político sino para defender a la sociedad? ¿De qué sirven tantas bancas en el Parlamento si se deja solo al pueblo? ¿Para qué tantas propuestas si no se sabe a quién y cómo ofrecerlas?
Nuestro partido no sabe de derrotas pero viene de perder una elección y esto no nos afecta pues los blancos estamos más que acostumbrados a perder contra los batllistas de ayer - esperemos que no tengamos que acostumbrarnos también a perder con los de hoy – somos un partido que sabe hacer oposición.
Va a ser estupendo contemplar a nuestros actores políticos en el ejercicio pleno de esas habilidades, procurando dejar nuestra impronta en cada campaña parlamentaria y también, esperemos, en los órganos ejecutivos. Será formidable ver el contraste nítido entre un estilo y otro, como será grandioso también, ver cómo cuando hay coincidencias ellas no se cobran, como tampoco se cobran ni se lloran las claudicaciones cuando son en beneficio de la Patria. En ese caso no son claudicaciones, se les llama grandeza y nuestro glorioso Partido Nacional sabe de ellas.
Ahora vamos por las Intendencias Municipales y debemos encarar esta campaña con energía renovada y la determinación de aportar a nuestros respectivos Departamentos, lo mejor de cada uno de nosotros. Con Wilson en el corazón y el estilo de hacer política que nos legó, vamos a conquistar cada pueblo haciéndole saber de nuestro cariño y de nuestras propuestas para hacer lo necesario y modificar aquello que sea bueno pero que no anda bien y a comprometernos a respetar todo lo que sí funciona correctamente.
Vamos a conquistar cada pueblo porque nosotros también vivimos en ellos y los conocemos y por eso deseamos lo mejor para su desarrollo y felicidad.
¡POR LA PATRIA! ¡POR WILSON! ¡POR LOS MUNICIPIOS!
28 de enero de 2010 – Adela García Morales