"El estudiante es el centro del trabajo en la educación"
Adela Pereyra
Docente de extensa carrera, inspectora general de Secundaria, Adela Pereyra encabeza la lista 3 que postula por un cargo en el Codicen bajo el lema "La educación primero, compromiso de todos", que comparte con la lista 4, encabezada por el docente colorado (Vamos Uruguay) Robert Silva para las elecciones del 24 de febrero. De extracción blanca -es hija del ex senador Carlos Julio Pereyra- la docente no tiene actividad partidaria ni le gusta "mezclar las cosas". Reivindica a los sindicatos y los derechos laborales, pero entiende que el centro del sistema educativo debe ser el estudiante y que los gremios no deben tomar medidas que afecten su aprendizaje.
Pablo Melgar
-¿Qué medidas concretas pretende llevar adelante en caso de ser electa consejera del Codicen? ¿Qué puede cambiar en la educación como miembro opositor en el Codicen?
-Las medidas concretas hay que plantearlas en el Codicen debido a que es un órgano colegiado. Hay que integrarse a un grupo de gente que va a tener que discutir la prioridades. No es una tarea individual. En caso de llegar no me voy a considerar opositora, quiero ser representante del sentir de los docentes, pero estaría allí velando por los intereses de la educación y partiendo del punto de vista que el docente es importante pero no el único; está también el estudiante que es el centro de todo el trabajo del Codicen.
Entre las prioridades, a mi juicio, hay que fortalecer la educación media, que es donde están las principales disfuncionalidades del sistema. Creo que hay que comenzar una línea de tratar de acercar la educación al mundo del trabajo.
-¿Qué opina de los reclamos sindicales de aumento de presupuesto tras la triplicación de recursos para la educación de este período?
-La prensa ha publicado informes en los que se señala que, a pesar de haber aumentado las partidas, esto no ha impactado suficientemente en la mejora de la calidad de la educación. Hay que establecer prioridades y focalizar en algunos aspectos para direccionar el gasto hacia allí. Es cierto que mejoró bastante el salario del docente. Pero tal vez las propuestas educativas no son las más adecuadas para los intereses de la población joven.
-Se ha señalado, incluso desde el propio gobierno, que la inversión en educación no condice con los resultados reales. ¿Qué opina?
-Hay que analizar si la inversión que se ha hecho es la más pertinente o si hay que direccionarla hacia otro lado. Hay que tener presente que la educación está inmersa en un contexto y que si éste es desfavorable, se puede hacer mucho desde los centros de estudio, pero hay cosas que no se pueden hacer. Una prioridad será combinar las políticas educativas con las necesidades de la educación.
-Desde las listas sindicales se objeta la medición de resultados y se habla de evaluar procesos educativos. Esto podría cuestionar la validez de las pruebas Pisa como forma de medir el resultado del proceso educativo. ¿Cómo lo ve?
-Los docentes nos inclinamos por la evaluación de procesos, lo que no quiere decir que tengamos algún tipo de contralor: por ejemplo las pruebas Pisa, que nos permiten compararnos con otros países. Creo que estas pruebas deberían complementarse con alguna prueba de carácter nacional. No me opongo a las pruebas Pisa, pero creo que pueden ser perfectibles; hay estándares nacionales y se les puede dar un cariz nacional. Pero no hay que discontinuar las pruebas PISA sin una evaluación profunda previa de si es lo adecuado.
-Sin haberse vinculado nunca a la actividad política y tras más de 30 años como docente, donde logró alcanzar el nivel máximo en la carrera, ¿qué la motivó a encabezar una lista?
-Me motivó un deseo histórico de los docentes de participar más activamente en las políticas educativas. Siempre hemos reclamado la presencia de delegados docentes en los órganos de conducción. En el pasado los hubo, tras la dictadura no los tuvimos. El último fue el profesor Rodríguez Zorrilla, que no llegó a asumir. Me habían preguntado si me interesaba algún cargo de esa naturaleza y había dicho que no y que me interesaría cuando fueran electivos. Esa fue mi perdición. Allí comenzaron los planteos de amigos y conocidos que me decían que era la oportunidad que había estado esperando toda la vida. Cuando vi que sólo aparecían las listas sindicales, me decidí. No tengo nada contra ellas, pero me pareció que se iba a empobrecer la contienda electoral al no haber otra alternativa. Sugerí a algunos compañeros ver si no se animaban a sacar una lista y ahí se fueron dando las cosas. En enero me llamaron varios amigos, dudé bastante, hasta que nos pusimos de acuerdo en que sería una lista pluralista, que no fuera en nombre de un partido político.
-¿Por qué razón decidieron acumular bajo un mismo lema con la lista 4? Si no es una opción de los partidos tradicionales contra las listas de la izquierda sindical, ¿no hubiera sido mejor una sola lista?
-Ese tipo de cuestiones las manejó el grupo que me hizo la invitación. Yo quería marcar un perfil técnico y lo logramos junto a una pluralidad importante. Con la otra lista coincidimos en que el ámbito gremial no es el más adecuado para la representatividad, eso nos ha unido.
Sindicatos no deben afectar las clases
La candidata a consejera del Codicen, Adela Pereyra, reconoció que la educación en Uruguay atraviesa una suerte de crisis y aseguró que "toda la sociedad tiene algo de responsabilidad".
Consultada sobre el papel que juegan los sindicatos en este asunto, Pereyra, apuntó que también los gremios tienen su responsabilidad en la situación de la educación, pero aclaró que esto "no supone cuestionar la existencia de los sindicatos y todos los derechos laborales". La cuestión es que "no se abuse de las medidas que pueden afectar las clases porque eso sí afecta a los estudiantes y la continuidad del aprendizaje".
"Dejamos venir muy abajo algunas cosas, reaccionamos tarde, trabajamos con rutinas; nos preocupan otros intereses que van más allá de la educación. Todos tenemos responsabilidad en esta crisis", insistió.
Dijo que también tienen responsabilidad la pobreza y la fragmentación social y apuntó que a veces los docentes se sienten culpabilizados porque los alumnos no logran los aprendizajes.
Perfil
Nombre: Adela Pereyra
Edad: 59 años
Estado Civil: Casada
Otros datos: Tiene tres hijos y tres nietos
Sin mezclar las cosas
"Más que hija soy madre y abuela", responde cuando se le consulta por su padre. Es que es la hija del histórico dirigente nacionalista Carlos Julio Pereyra, aunque la vocación de su vida es la educación. Cada vez que su padre fue candidato a la presidencia pidió licencia especial como docente "para no mezclar las cosas".
Adela Pereyra es profesora de Historia y Licenciada en Educación, opción Investigación. Actualmente es Inspectora General de Secundaria, el máximo cargo al que puede acceder un docente. Señala que no tiene militancia político partidaria, aunque admite que ha estado muy vinculada a la política. Sin embargo, siempre se preocupó por poner distancia entre los dos ámbitos.
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